El BioParc De Valencia
Hoy os presento el parque zoo BioParc de la ciudad de Valencia que hemos visitado recientemente.
Es un parque que sorprende por lo bonito que es y muy fácil de recorrer, no es un zoo donde lo animales están encerrados en jaulas, cosa que se agradece.
En los días de sol y calor el parque es cómodo de recorrer porque tiene bastantes zonas de sombra durante todo el recorrido.
Nosotros lo visitamos en Julio y no pasamos calor ni agobios fuera de lo normal un día de verano en Valencia. Fui sola con los 3 peques (4, 7 y 2 años) y la visita fue un poco expréss por no cansarlos mucho y que no nos pillase la hora de más calor del mediodía, pero aguantaron muy bien y lo pasaron genial. Entramos sobre las 11:30 y salimos a las 14:30 aproximadamente.
Las entradas se pueden comprar allí directamente o por internet (evitas colas), para las familias numerosas hacen descuento y con los pases anuales del Acuario de Gijón los peques entraron gratis, y ademas les hicieron descuento en el menú infantil del restaurante.
Para más información sobre el parque y la Fundación del Bioparc y todos los programas de recuperación de animales en los que participan os dejo este enlace Fundación Bioparc Valencia
Comenzamos el recorrido por el camino de la derecha hacia los gorilas, para ir a ver como les dan de comer a los chimpancés y luego seguir el recorrido: Madagascar -> Bosque Ecuatorial -> Humedales -> Lago de los elefantes -> Exhibición -> Aviario -> Sabana -> Ndoki -> Comida en Samburu
Las mejores horas para ir a visitarlo durante los meses de verano pueden ser a primera hora en la apertura o hacia media tarde hasta la hora de cierre, que hace menos calor, aunque siempre con cuidado de las horas de acceso y cierre, y cuadrando con las exhibiciones o las charlas que queráis ver. En la web especifican bien todas las horas de las actividades de cada día, con lo que se puede programar muy bien la visita en el día que se vaya a ir. Además hay máquinas de agua y refrescos en cada esquina y muchos WC.
En el mismo centro hay parking subterráneo que cuesta 5€ y vale para todo el horario de apertura del zoo, es muy cómodo si vas con peques. Tienes sitio para aparcar en los alrededores, porque el parque no está en las afueras en lugar apartado, así que se puede estacionar en las calles colindantes sin problemas, además hay un centro comercial cerca que se puede aprovechar para aparcar y hacer la compra (es gratuito si haces una compra mínima).
Este parque tiene la peculiaridad de que se pueden ver los animales bastante de cerca y a veces da algo de "respeto" encontrarlos tan al lado, separados solo por una valla y un riachuelo o un cristal.
El ambiente está bastante cuidado y durante el recorrido puedes sentarte a descansar en muchos lugares.
Los gorilas son la gran atracción y habría que respetar un poco más el silencio en la sala de visita ya que cada poco las cuidadoras tienen que pedir silencio para no molestar o asustar a los animales.
La gran suerte de poder tener un bicho de estos tan cerca se da gracias a esos cristales que nos hacen poder disfrutar de la belleza de los bichos, pero supongo que para ellos no les será tan agradable oír ruidos o gritos al otro lado. Había una cría de tan solo 3 meses.
El area de los elefantes nos llamó mucho la atención porque pudimos ver a un par de elefantes bebiendo y refrescándose en el lago y al que se le veía perfectamente la "mano" de la trompa, como cogía el agua usándola de manos... a los niños les encantó.
No nos detuvimos a ver la exhibición, ya que la visita era casi de cortesía, tampoco nos cuadraba bien el horario cuando pasábamos por ese punto, así que para otra ocasión será.
Continuamos para ver las jirafas y antes unos pequeños animalillos muy simpáticos llamados Suricatas, a los que mi pequeño monstruito cogió gran admiración porque no quería salir de allí.. hasta que vio a la jirafa enorme y tan de cerca... la pobre quería beber y tuvo que hacer malabares para llegar al charco por culpa de esas patas tan largas que tienen...
Los leones y leonas están a pie de paseo..., nosotros pasamos casi corriendo por si se les despertaba la curiosidad de saber cómo nos llamábamos..., acabamos viendo los rinocerontes gigantes, una pasada de animales.
Al final del recorrido, tienen una pequeña zona de roedores, unas madrigueras muy curiosas de ver y las serpientes, que a los niños les encantaron, no tanto como a mi... 😖😖😖😖😖😖
Finalmente, buscamos un sitio para comer y fuimos hasta el parque infantil que está a pie de kiosko de bocadillos, también hay una hamburguesería pero estaba cerrada, creo que solo abre los fines de semana y festivos, así que como los bocadillos del kiosko no tenían mucho éxito así que fuimos a probar el restaurante con aire acondicionado, llamado Samburu. Nos gustó mucho. Es tipo self-service y la comida estaba rica y bien de precio. Es muy bonito y te sientas en las mesas viendo los animales correr por fuera gracias a sus vistas panorámicas al parque que hace la comida muy agradable. El menú infantil son 8,95€ y el de adulto 15,95€.
Y hasta ahí nuestra visita al Bioparc de Valencia. Espero que os haya gustado el resumen, y cualquier cosa no dudéis en preguntarme!!!

